lunes, 20 de junio de 2011

La energía.


Ya esta mi mayor en el colegio y regreso a casa a tomar un café en la terraza, luce el sol, aún sin calentar todo lo que lo hará en pocas horas, los gorriones cantan, alguna paloma también, y poco a poco los ruidos de la ciudad se van sumando a la mañana. La suave brisa que refresca el comienzo de este lunes no trae frío. Es una mañana muy parecida a las de la semana pasada, no he escuchado conversaciones distintas a las de otros lunes, ni siquiera tengo para hoy planes diferentes a otros primeros de semana, pero hoy algo es diferente.

Hace unos días os hablaba de las leyes de la dinámica, y cada vez estoy más convencido de la importancia de estas. Toda acción tiene su reacción, por eso muchas cosas han cambiado este lunes, a pesar de que no parezca un lunes diferente. 

Ahora, una vez que las cosas se han puesto en movimiento, y continuando con física para torpes (o sea yo), vamos a subir un pequeño escalón y añadamos el principio de conservación de la energía, propuesto por Antoine Lavoisier, que dice: “La energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma

Aplicado a la vida mundana de ciudadanos de a pie que no dominamos las ciencias clásicas, lo que significa es que cada mañana cuando nos levantamos tenemos una energía determinada, y que esta energía la iremos consumiendo en muchas acciones y pensamientos, con cada gesto que hagamos transformaremos nuestra energía en algo, de manera que lo importante no es en que gastamos nuestra energía sino en que se transforma.

Cuando termine el día y estemos agotados tenemos que preguntarnos, ¿en qué he transformado hoy mi energía?, y sobre todo ser conscientes de que si la energía ni se crea ni se destruye, necesitamos que nos aporten energía. Es más somos tan poderosos que incluso energía de carga negativa la podemos transformar en energía de carga positiva, pero de esto ya hablaremos otro día, que de momento no domino la teoría de los huecos y las antipartículas.

En definitiva amigos y amigas de la ciencia. Tenemos de poder de cambiar las cosas, de transformar nuestra energía en acciones que nos lleven a recibir nueva energía para seguir actuando, y eso nos hace únicos y poderosos. Somos superhéroes de la energía. Ahora solo nos queda usar estos poderes con responsabilidad.
P.S. ¿Yo he transformado un poco de mi energía en un post? ¿Puedes hacer lo mismo y transformar un poco de la tuya en un comentario?
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