jueves, 14 de agosto de 2008

Semana 24

A la madre le pasa, cuando ella para Aitana se pone en marcha, no para. El feto desarrolla su máxima actividad entre las 24 y las 28 semanas. Luego comienza a tener menos espacio para moverse, patalear, rodar... Entonces es cuando entra el proceso de espera, ahora ya si pones la mano en el momento adecuado y en el sitio adecuado la sientes, muy suave, pero la sientes.

La piel de Aitana es tan fina, que si pudiera mirarse el pecho vería los huesos, los vasos sanguíneos, los órganos… Poco a poco se irá haciendo más gruesa hasta ser como la de su madre, (o como la de su Padre). Sus ojos están cerrados, pero ya tienen todas sus partes, incluida la retina, que completará su desarrollo el mes que viene. El iris, la parte de color del ojo, todavía no tiene pigmentación. Se irá coloreando a lo largo de los meses siguientes, aunque no adquirirán su color final hasta después de nacer.

Esta semana, pesa cerca de 480 gramos y mide algo más de 25 cm.

Y la madre......

A partir de ahora puede sufrir un parto prematuro, aunque como sea como Rocío....., por lo que se deben conocer las señales que lo preceden. Los sintomas más comunes son dolores de tipo menstrual, contracciones uterinas, cambios en el flujo vaginal, dolores en la zona lumbar, presión sobre la pelvis (como si el bebé estuviera empujándola) o salida de líquido por la vagina. Por supuesto, estos dolores pueden ser parecidos a los que se tiene durante un embarazo normal, como las contracciones suaves o el dolor de espalda. Hay que estar atenta al cuerpo, pero sin necesidad de estar preocupada todo el rato. Como siempre no hay que obsesionarse que luego le ponemos la cabeza al padre como un bombo para nada.Si los síntomas son frecuentes o no desaparecen después de beber un poco de agua o zumo y acostarse durante una hora, es recomendable llamar a su médico. Y si le sale líquido por la vagina vaya directa al hospital o al centro médico más cercano porque necesitará atención médica inmediata.

Durante el embarazo, el padre también sufre importantes cambios, aunque no sean tan obvios como los suyos (no le sale tripa ni siente nauseas, en algunos casos si, jejeje).

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